Ancianos

Manos ancianos

Los héroes no vuelven

Suenan cuatro acordes. Las ocho, dice un señor de unos 80 años, que mira desde su viejo sillón cómo atardece en Elda. No recuerda cuánto tiempo lleva viendo al sol ocultarse por detrás de la iglesia de Santa Ana. ¿Quién dijiste que era?, le pregunta una mujer corvada y menuda, sentada frente a él haciendo ganchillo ¿Schubert? Debussy, dice él sin volver la mirada de la cúpula de la iglesia.